viernes, 11 de agosto de 2017

Culmina Nacional de futsal



Por: Mario Herrera

 Este viernes culminó la oncena edición del Campeonato Nacional de Futsal, que tuvo como sede a la sala polivalente Kid Chocolate, de La Habana Vieja.
 En esta última fecha se jugaron los encuentros por los puestos cimeros. En encuentro por el quinto, Camagüey logró la ubicación al ganarle a Ciego de Ávila 4-3 en la tanda de penales, tras el 2 a 2 en el marcador.

 En choque intenso, Pinar del Río vio esfumarse la ventaja que les dieron los goles de Yadier Acosta en el quinto minuto, y Yampier Rodríguez al sexto. Andy Baquero puso las cosas dos a uno en el minuto 11. Los pinareños defendieron bien y contraatacaban con fuerza, sin embargo bastaron tres minutos para darle vuelta a las cosas. Malvin Lezcano, igualó el marcador en el minuto 35, Jorge Yaser Pérez ponía el 3 a 2 en el 37 y cerraba Roger Moratón en el 39. Cuando todo parecía relajarse, Javier Díaz descontaba por los más occidentales para cifras definitivas 4-3.
 El choque más esperado era la discusión de la corona entre los dos equipos que lo han hecho en las últimas tres ediciones: La Habana y Granma. Las cosas empezaron muy mal para los habanistas, que mostraban mejor futbol, pero Granma ponía la contundencia. Luis Orlando Jerez y Javier Aldama ponían delante a los retadores en los minutos 6´ y 12´, respectivamente. La Habana lo intentaba por todas las vías, pero la ayuda vino del bando rival, con autogol de Carlos Labrada en el 16´.
 Para los capitalinos la tranquilidad llegó en el minuto 28´ tras anotación de Reimil Zayas. De ahí en lo adelante, los Rojos se relajaron y jugaron su futsal. Lázaro Calderón, por partida doble, minutos 30´y 34´, Lachi Peña al 36, Reinier Fiallo en el 38´ y Sandy Domínguez cerraba al 39´ para final 7-2.
 De esta forma, los habanistas retienen la corona. La última edición celebrada antes de esta, fue en 2015. Ronald Egozcue, se convierte en el jugador cubano con más títulos de campeón nacional con cinco y repite Freddy Herrera como entrenador campeón.
 La Habana e Industriales tenían nóminas altamente competitivas, la diferencia radicó en que Freddy Herrera supo unir a su equipo.