miércoles, 11 de octubre de 2017

Lorenzo Mambrini al frente de La Habana



Por: Mario Herrera
 
Mambrini con Santiago de Cuba
 El italiano Lorenzo Mambrini ha sido nombrado Director Técnico de la selección nacional, en trabajo compartido con el villaclareño Raúl Mederos. Junto a ese nombramiento, el DT campeón de la última temporada con Santiago de Cuba, asumió la dirección del Habana Equipo de Futbol.

 En la capital estará acompañado por parte del mismo cuerpo de dirección de la temporada anterior. Ahora se suma Jaine Colomé. Tanto “El Motorcito” como Manuel Bobadilla, han sido considerados estelares en sus respectivas generaciones.
 El nombramiento de Mambrini al frente de La Habana, ha sorprendido a muchos. Años atrás, el estratega quizo la dirección del conjunto capitalino, pero no le fue posible. Durante cuatro temporadas, el equipo azul estuvo dirigido por Dariem Díaz, que culminó en la tercera posición en todas los años que dirigió.
 La capital tuvo que enfrentar durante ese período, duros problemas de renovación que incluía, desde asuntos migratorios, lesiones, contratos, hasta un recambio generacional lógico.
 Dariem fue sustituído por su asistente, Luis Manuel Elejalde, que además de los cambios  referidos, tuvo en contra la salida de otros seis jugadores importantes, cinco de ellos a la liga de Antigua y Barbuda, y otro, Roberto Peraza, a la de República Dominicana. El resultado en la primera ronda de un nuevo sistema competitivo fue desastrozo. En la segunda, el equipo jugó su mejor futbol, pero dejó de anotar goles. Resúmen, el descenso.
 Quizás por esto se aceptó la entrada de Mambrini en La Habana. Es extranjero, viene de ganar el nacional con Santiago de Cuba por primera vez en la historia de los campeonatos de nuestro pais, y debe sustituir a un DT que no logró el objetivo de llegar siquiera a la Liguilla. La Habana no alcanza un título desde 2001 y es siempre un equipo obligado al mismo. Con Santiago culminó su período, en el que no recibió remuneración alguna en los dos años que los dirigió, según nos confesó en el programa Gol 360 de la televisión nacional
 De paso, AFC juegó nuevamente una carta inteligente en su nombramiento: hace tiempo que la afición cubana solicita un técnico extranjero para el equipo Cuba. Mambrini ganó con Santiago el torneo doméstico, hecho que fue importante para nuestro país, con su repercusión en la prensa local, pero también fue inédito para Italia y muy reflejado en los medios europeos, incluída La Gazzetta dello Sport. Es ganar-ganar sin invertir mucho. Ser entrenador de una selección nacional lleva consigo un posicionamiento, un reconocimiento  importante que aprovechará más adelante, quizás, en su tierra natal.
 Si bien es cierto que viene precedido de cuestiones legales en contra, por procesos de amaños de partidos en Italia, no hay evidencia que demuestre que usó esa misma metodología para lograr su nombramiento. De lo contrario, la expusiéramos y criticáramos, no solo la actitud, sino también a los complices.
 La entrada de Mambrini con La Habana pudiera ser comparada con la de Victor Mesa con Industriales, si salvamos algunas diferencias.
 Pero el italiano se hará acompañar de Jaine Colomé. Al Colo lo conozco y se que cuando no le guste algo, tendrá las palabras oportunas con el técnico. Quizás por esos años dedicado al futbol, con las lesiones, los dolores, los achaques propios de ese deporte en Cuba, pero también, con el ejemplo de haber entrenado aun, cuando el dolor era intenso e inaguantable, pero siempre al mil por ciento. Con ese ejemplo, también le exigirá a los jugadores y les dirá las cuatro verdades cuando haga falta.
 Con La Habana, se espera que logre el ascenso a primera, después de jugar el torneo que dará los cupos entre los días 14 y 30 de enero de 2018, donde rivalizará con Matanzas, Holguín, Pinar del Río, Guantánamo y Mayabeque, nada fácil por los equipos de que se trata. Con el Cuba, lo hará frente a República Dominicana, el venidero 14 de noviembre en el pedro Marrero, en una serie que tendrá la vuelta el 27 de ese mismo mes en Quisquella. Otra jugada inteligente de AFC.