jueves, 2 de noviembre de 2017

Cambios en política de convocatorias



Por: Mario Herrera

 
 Como se informó este miércoles en el Noticiero Nacional Deportivo, la Asociación de Futbol de Cuba tendrá la posibilidad de convocar a la selección nacional de nuestro país, a jugadores cubanos residentes en el extranjero, o que hayan conseguido contratos por gestiones personales, algo que echa por tierra una vieja y obsoleta norma jurídica que solo autorizaba a formar parte de los team Cuba, a los que hubiesen pasado por la pirámide del deporte y residieran aquí.

 Según Ramiro Domínguez, Asesor Jurídico del INDER, “… Lo que prima, es la visión que tenga la federación sobre estos atletas muy puntuales… Primero parte de una valoración de cómo salió el atleta del país, y posteriormente, su rendimiento, comportamiento y deseo de representar su país”.
 “Se está haciendo un análisis para su convocatoria”, agregó el funcionario del máximo ente rector del deporte en Cuba. “Los Técnicos determinarán si hacen el grado para los equipos nacionales”.
 “El procedimiento primero es que el atleta contacte a la federación y muestre su interés. La federación contacta a la dirección de Alto Rendimiento y posteriormente a la Comisión Negociadora, se analiza contrato y se lleva a cabo la incorporación”.
 Sin dudas un paso importante de avance, máxime, cuando es posible que esta misma política se aplique a todos los deportes. Pienso ahora mismo en una serie de jugadores cubanos, nacidos en Cuba, pero migrados desde pequeños, que tendrán oportunidad con la selección, o en otros, descendientes de cubanos migrados, e incluso, aquellos que jugaron en Cuba, pero consiguieron contratos por su propia cuenta, como Marcel Hernández, Joel Apezteguía, Héctor Javier Morales o Jorge Luis Corrales.
 No se incluirán (y sé que aquí tendremos algunas divergencias) aquellos que hayan abandonado a la selección en eventos internacionales.
 Es importante que los que lean este trabajo y se muestren interesados, se comuniquen con la AFC y sus directivos para informarse mejor del proceso de elegibilidad.